Alguien que cuando me ponga borracha me lleve a casa en brazos.
Que me rompa las medias con la boca, y luego me compre otras.
Que me haga el amor contra la pared y se meta conmigo en la bañera.
Que se pierda conmigo para después rescatarme de laberintos sin sentido.
Que saque la espada y me defienda de víboras, pirañas y putas.
Alguien que cosa disfraces a mis días malos, y los convierta en buenos.
Que no se enfade si no me entiende, ni me entiendo y lo mareo.
Que me saque la lengua cuando me ponga tonta y me haga enmudecer.
Que no de por hecho que siempre voy a estar ahí pero que tampoco lo dude.
Que no me haga sufrir porque sí, pero que tampoco me venda amor eterno manoseado.
Alguien que no pueda caminar conmigo por la calle sin cogerme de la mano.
Que no me compre regalos pero que tenga mil detalles de papel.
Que no le guste verme llorar y me haga reir hasta cuando no tenga ganas.
Que de vez en cuando decida perseguirme en los bares y conocerme otra vez.
Que me mire, le mire, y me tiemblen las piernas sin remedio.
Alguien que esté loco por mi, y no se le olvide decírmelo los días de resaca.
Que si se pone animal, sea sólo en la cama, y me mate a besos por la mañana.
Que no se acostumbre a mi y deje de inventar nombres nuevos para despertarme.
Que si mira a otra, luego me guiñe un ojo, y se ría de mis celos de hojalata.
Y sobre todo que no tenga que perderme para darse cuenta de que me ha encontrado.
jueves, 19 de noviembre de 2009
Alguien...
jueves, 5 de noviembre de 2009
Pensión Compleja
Antes que nada, perdona si huele un poco a cerrado, hacía mucho tiempo que nadie se alojaba aquí, y menos aún con la intención de quedarse. Ábreme bien de puertas y ventanas. Que corra el aire, que entre tu luz, que pinten algo los colores, que a este azul se le suba el rojo, que hoy nos vamos a poner moraos.
Y hablando de ponerse, vete poniendo cómoda, que estás en tu casa. Yo, por mi parte, lo he dejado todo dispuesto para que no quieras mudarte ya más.
Puedes dejar tus cosas aquí, entre los años que te busqué y los que te pienso seguir encontrando. Los primeros están llenos de errores, los segundos, teñidos de ganas de no equivocarme otra vez.
No sé si te lo había comentado antes, pero la estufa la pones tú.
Para a acabar, te he dejado un baño de princesa, una cama de bella durmiente, un sofá de puta de lujo y algo de pollo hecho en la nevera. Para que los disfrutes a tu gusto, eso sí, siempre que sigas reservando el derecho de admisión.
Aquí no vienes a rendir cuentas, sino a rendirte tú. Aquí no vienes a competir con nadie, sino a compartirte a mí. Y lo de dar explicaciones, déjalo para el señor Stevenson.
El resto, no sé, supongo que está todo por hacer. Encontrarás que sobra algún tabique emocional, que falta alguna neurona por amueblar, y que echas de menos, sobre todo al principio, alguna reforma en fachada y estructura.
Dime que tienes toda la vida, y voy pidiendo presupuestos.
Dime que intentaremos toda una vida e iré encofrando mis nunca más.
Risto Mejide
Y hablando de ponerse, vete poniendo cómoda, que estás en tu casa. Yo, por mi parte, lo he dejado todo dispuesto para que no quieras mudarte ya más.
Puedes dejar tus cosas aquí, entre los años que te busqué y los que te pienso seguir encontrando. Los primeros están llenos de errores, los segundos, teñidos de ganas de no equivocarme otra vez.
El espacio es tan acogedor como me permite mi honestidad. Ni muy pequeño como para sentirse incómodo, ni demasiado grande como para meter mentiras.
Mis recuerdos, los dejé todos esparcidos por ahí, en cajas de zapatos gastados y cansados de merodear por vidas ajenas. No pises aún, que está fregado con lágrimas recientes, y podrías resbalar. Yo te aviso.
El interruptor general de corriente está conectado a cada una de tus sonrisas. Intenta administrarlas bien y no reírte demasiado a carcajadas, no vayas a fundirlo de sopetón.
No sé si te lo había comentado antes, pero la estufa la pones tú.
Y hablando del tema, he intentado que la temperatura del agua siempre estuviera a tu gusto, pero si de vez en cuando notas un jarro de agua fría, eso es que se me ha ido la mano con el calentador. Sal y vuelve a entrar pasados unos minutos. Discúlpame si es la única solución, es lo que tenemos los de la vieja escuela, que a estas alturas ya no nos fabrican ni los recambios.
Tampoco acaba de funcionarme bien la lavadora. Hay cosas del pasado que necesitarán más de un lavado, es inevitable. Y hay cosas del futuro que, como es normal, se acabarán gastando de tanto lavarlas. La recomendación, ensuciarse a su ritmo y en su grado justo. Eso sí, no te preocupes por lo que pase con las sábanas, que las mías lo aguantan todo.
Para a acabar, te he dejado un baño de princesa, una cama de bella durmiente, un sofá de puta de lujo y algo de pollo hecho en la nevera. Para que los disfrutes a tu gusto, eso sí, siempre que sigas reservando el derecho de admisión.
Dime que tienes toda la vida, y voy pidiendo presupuestos.
Dime que intentaremos toda una vida e iré encofrando mis nunca más.
Risto Mejide
domingo, 1 de noviembre de 2009
¿Cuánto es lo bastante borracho?
"Bien. Lo que aquí se ha planteado es: ¿cuánto es lo bastante borracho?. Y la respuesta es: que depende de las células del cerebro. Con cada vaso de licor que tomas acabas con cientos de esas células. Pero eso no importa mucho porque tenemos millones. Primero mueren las de la tristeza, así que estás sonriente. Luego mueren las del silencio y todo lo dices en voz alta, aunque no haya ninguna razón. Pero eso no importa, porque después mueren las de la estupidez y hablas con inteligencia. Y por ultimo las células de los recuerdos. Esas son difíciles de matar”.
La leyenda de Bagger Vance.
La leyenda de Bagger Vance.
miércoles, 28 de octubre de 2009
Como hacerte saber que siempre hay tiempo….?
Que uno tiene que buscarlo y dárselo...
Que la vida sin ciertas normas pierde formas...
Que abrirnos no es amar indiscriminadamente...
Que la mayor puerta es el afecto...
Que definirse no es remar contra la corriente...
Que negar palabras, es abrir distancias...
Que el sexo forma parte de lo hermoso de la vida...
Que el por qué de los niños, tiene su por qué...
Que saber todo de todos, es curiosidad malsana...
Que autodeterminación no es hacer las cosas solo...
Que para no estar solo hay que dar...
Que para que nos den también hay que saber pedir...
Que regalarse en definitiva no es quererse...
Que para que alguien sea, hay que ayudarlo...
Que adular no es apoyar...
Que las cosas cara a cara son honestas...
Que cuando no hay placer en las cosas no se está viviendo...
Que se puede estar muerto en vida..
Que con los oídos se escucha...
Que herirse no es desangrarse...
Que sería mejor construir puentes...
Que volver no implica retroceder...
Cómo hacerte saber que nadie establece normas, salvo la vida?
Que nadie establece normas, salvo la vida...
Que la vida sin ciertas normas pierde formas...
Que la forma no se pierde con abrirnos...
Que abrirnos no es amar indiscriminadamente...
Que no está prohibido amar...
Que también se puede odiar...
Que la agresión porque sí, hiere mucho...
Que las heridas se cierran...
Que las puertas no deben cerrarse...
Que la mayor puerta es el afecto...
Que los afectos, nos definen...
Que definirse no es remar contra la corriente...
Que no cuanto más fuerte se hace el trazo, más se dibuja...
Que negar palabras, es abrir distancias...
Que encontrarse es muy hermoso...
Que el sexo forma parte de lo hermoso de la vida...
Que la vida parte del sexo...
Que el por qué de los niños, tiene su por qué...
Que querer saber de alguien, no es sólo curiosidad...
Que saber todo de todos, es curiosidad malsana...
Que nunca está de más agradecer...
Que autodeterminación no es hacer las cosas solo...
Que nadie quiere estar solo...
Que para no estar solo hay que dar...
Que para dar, debemos recibir antes...
Que para que nos den también hay que saber pedir...
Que saber pedir no es regalarse...
Que regalarse en definitiva no es quererse...
Que para que nos quieran debemos demostrar qué somos...
Que para que alguien sea, hay que ayudarlo...
Que ayudar es poder alentar y apoyar...
Que adular no es apoyar...
Que adular es tan pernicioso como dar vuelta la cara...
Que las cosas cara a cara son honestas...
Que nadie es honesto porque no robe...
Que cuando no hay placer en las cosas no se está viviendo...
Que para sentir la vida hay que olvidarse que existe la muerte...
Que se puede estar muerto en vida..
Que se siente con el cuerpo y la mente...
Que con los oídos se escucha...
Que cuesta ser sensible y no herirse...
Que herirse no es desangrarse...
Que para no ser heridos levantamos muros...
Que sería mejor construir puentes...
Que sobre ellos se van a la otra orilla y nadie vuelve...
Que volver no implica retroceder...
Que retroceder también puede ser avanzar...
Que no por mucho avanzar se amanece más cerca del sol...
Cómo hacerte saber que nadie establece normas, salvo la vida?
Mario Benedetti
lunes, 26 de octubre de 2009
miedo
El miedo es una droga alucinante. No dejar que el miedo te controle, usarlo como motor, requiere práctica. Colocarte en una situación en la que te mueres de miedo. Al principio te entra pánico, pero al cabo de un rato empieza a funcionar el sistema de autoprotección del cuerpo. Y cada vez te atreves a hacer mas cosas. Acabas superando tus límites y te sientes capaz de cualquier cosa.
MClan - Miedo
MClan - Miedo
domingo, 25 de octubre de 2009
Sunday
Antes de empezar a leer siempre hay un momento de vacilación en que me pregunto: ¿pasará hoy? No lo sé; nunca lo sé de antemano y en el fondo me es igual. Es la esperanza lo que me impulsa a seguir, no hay garantías, como si se tratara de una apuesta. Podeis llamarme soñadora, ingenua, o cualquier cosa por el estilo, pero estoy convencida de que todo es posible.
Sé que las posibilidades y la ciencia están contra mi. Pero también sé que la ciencia no es infalible; la experiencia me lo ha demostrado. Por eso creo que los milagros, por inexplicables o increíbles que parezcan, existen y pueden contradecir el orden natural de las cosas.
sábado, 24 de octubre de 2009
the pursuit of happyness
Aquellas dos imágenes le habían entrado por los ojos como la instantánea percepción de la felicidad absoluta y sin condiciones. Se las llevaría consigo para siempre. Porque es así como te fastidia la vida. Te pilla cuando todavía tienes el alma adormecida y siembra en su interior una imagen, o un olor, o un sonido que después ya nunca puedes sacarte de encima. Y aquella era la felicidad. Lo descubres después, cuando ya es demasiado tarde. Y ya eres, para siempre, un exiliado: a miles de kilómetros de aquella imagen, de aquel sonido, de aquel olor. A la deriva.
Tierras de cristal , Alessandro Baricco
viernes, 23 de octubre de 2009
Necesitaba gritar.
Si algo supo mientras mantenía aquella conversación es que necesitaba gritar tan fuerte que como resultado se quedase afónica. Gritar, chillar y llorar después, largo rato. Hacía mucho tiempo que no sacaba lo que llevaba dentro, como si un muro enorme franquease el paso de sus sentimientos y rebotasen hacía ella, de vuelta, como si fueran rechazados. Llevaba tanto sin percibirlo y en aquella situación, que se acostumbró, y sólo cuando perdió, la realidad se le pegó a los ojos. Se había estancado en medio del camino y la cuerda estaba entonces más tirante que nunca. La llaga era ya demasiado profunda. Gritar. Lo único que pasaba por su cabeza era gritar, saltar quizás, tirarse a la arena de la playa, revolcarse, hundirse en la arena mojada de la orilla y sentir que la vida, aunque fuera por el frío, le permitía volver a tener sentimientos que no fueran de dolor. Sentir, en el grito, en el lloro, en el frío, en el agua, que la vida era algo más que sufrimiento, distancia, añoranza y pérdidas. Creerse, aunque fuera mentira, que la vida realmente valía la pena. Había pensado tantas veces en huir que tuvo la sensación de haberse marchado muy lejos. “Estoy muy lejos ya de vosotros. No intentéis alcanzarme, jamás lo conseguiréis. Volveré, no sé cuándo, pero lo haré. Cuando pueda volver a ver el azul del cielo, me tendréis a vuestro lado contemplándolo.” Sería la nota de despedida perfecta. Aún estaba allí, perdida en una ciudad que conocía perfectamente. No hay que huir, ni gritar, ni llorar, ni revolcarse con ropa de calle por la arena mojada de la orilla del mar, del mar de una playa de tu ciudad. Pero sí hay que vivir, y no mirar a otro sitio que no fuera al frente. Ella no sabía hacerlo. Y por entonces tampoco lo pretendía. Su vida se había acelerado.
jueves, 22 de octubre de 2009
today
No quiero grandes hazañas, no necesito un título ni una calle en mi honor, no necesito apostar a ganar con nadie, no me hace falta ser la mejor, no me gusta que me digan que hay algo imposible y que desista...
Y sí, sí que quiero ver feliz a las personas que me importan, sí que quiero que se acuerden de mi cumple, sí que me hace falta un mensaje de amistad, si espero que el mundo sea un poquito mejor cada día, sí que quiero sentirme útil y aprender de la gente que me rodea, sí que quiero dar todo lo que tengo...
Y sí, sí que quiero ver feliz a las personas que me importan, sí que quiero que se acuerden de mi cumple, sí que me hace falta un mensaje de amistad, si espero que el mundo sea un poquito mejor cada día, sí que quiero sentirme útil y aprender de la gente que me rodea, sí que quiero dar todo lo que tengo...
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