miércoles, 28 de octubre de 2009

Como hacerte saber que siempre hay tiempo….?

Que uno tiene que buscarlo y dárselo...
Que nadie establece normas, salvo la vida...

Que la vida sin ciertas normas pierde formas...

Que la forma no se pierde con abrirnos...

Que abrirnos no es amar indiscriminadamente...

Que no está prohibido amar...


Que también se puede odiar...

Que la agresión porque sí, hiere mucho...


Que las heridas se cierran...

Que las puertas no deben cerrarse...

Que la mayor puerta es el afecto...
Que los afectos, nos definen...

Que definirse no es remar contra la corriente...

Que no cuanto más fuerte se hace el trazo, más se dibuja...

Que negar palabras, es abrir distancias...
Que encontrarse es muy hermoso...

Que el sexo forma parte de lo hermoso de la vida...
Que la vida parte del sexo...

Que el por qué de los niños, tiene su por qué...

Que querer saber de alguien, no es sólo curiosidad...

Que saber todo de todos, es curiosidad malsana...

Que nunca está de más agradecer...

Que autodeterminación no es hacer las cosas solo...
Que nadie quiere estar solo...

Que para no estar solo hay que dar...

Que para dar, debemos recibir antes...

Que para que nos den también hay que saber pedir...

Que saber pedir no es regalarse...

Que regalarse en definitiva no es quererse...

Que para que nos quieran debemos demostrar qué somos...

Que para que alguien sea, hay que ayudarlo...

Que ayudar es poder alentar y apoyar...

Que adular no es apoyar...

Que adular es tan pernicioso como dar vuelta la cara...

Que las cosas cara a cara son honestas...

Que nadie es honesto porque no robe...

Que cuando no hay placer en las cosas no se está viviendo...

Que para sentir la vida hay que olvidarse que existe la muerte...

Que se puede estar muerto en vida..

Que se siente con el cuerpo y la mente...

Que con los oídos se escucha...

Que cuesta ser sensible y no herirse...

Que herirse no es desangrarse...

Que para no ser heridos levantamos muros...

Que sería mejor construir puentes...

Que sobre ellos se van a la otra orilla y nadie vuelve...

Que volver no implica retroceder...

Que retroceder también puede ser avanzar...


Que no por mucho avanzar se amanece más cerca del sol...

Cómo hacerte saber que nadie establece normas, salvo la vida?



Mario Benedetti

lunes, 26 de octubre de 2009

miedo

El miedo es una droga alucinante. No dejar que el miedo te controle, usarlo como motor, requiere práctica. Colocarte en una situación en la que te mueres de miedo. Al principio te entra pánico, pero al cabo de un rato empieza a funcionar el sistema de autoprotección del cuerpo. Y cada vez te atreves a hacer mas cosas. Acabas superando tus límites y te sientes capaz de cualquier cosa.


MClan - Miedo

domingo, 25 de octubre de 2009

Sunday

Antes de empezar a leer siempre hay un momento de vacilación en que me pregunto: ¿pasará hoy? No lo sé; nunca lo sé de antemano y en el fondo me es igual. Es la esperanza lo que me impulsa a seguir, no hay garantías, como si se tratara de una apuesta. Podeis llamarme soñadora, ingenua, o cualquier cosa por el estilo, pero estoy convencida de que todo es posible.
Sé que las posibilidades y la ciencia están contra mi. Pero también sé que la ciencia no es infalible; la experiencia me lo ha demostrado. Por eso creo que los milagros, por inexplicables o increíbles que parezcan, existen y pueden contradecir el orden natural de las cosas.

sábado, 24 de octubre de 2009

the pursuit of happyness

Aquellas dos imágenes le habían entrado por los ojos como la instantánea percepción de la felicidad absoluta y sin condiciones. Se las llevaría consigo para siempre. Porque es así como te fastidia la vida. Te pilla cuando todavía tienes el alma adormecida y siembra en su interior una imagen, o un olor, o un sonido que después ya nunca puedes sacarte de encima. Y aquella era la felicidad. Lo descubres después, cuando ya es demasiado tarde. Y ya eres, para siempre, un exiliado: a miles de kilómetros de aquella imagen, de aquel sonido, de aquel olor. A la deriva.






Tierras de cristal , Alessandro Baricco



viernes, 23 de octubre de 2009

Necesitaba gritar.

Si algo supo mientras mantenía aquella conversación es que necesitaba gritar tan fuerte que como resultado se quedase afónica. Gritar, chillar y llorar después, largo rato. Hacía mucho tiempo que no sacaba lo que llevaba dentro, como si un muro enorme franquease el paso de sus sentimientos y rebotasen hacía ella, de vuelta, como si fueran rechazados. Llevaba tanto sin percibirlo y en aquella situación, que se acostumbró, y sólo cuando perdió, la realidad se le pegó a los ojos. Se había estancado en medio del camino y la cuerda estaba entonces más tirante que nunca. La llaga era ya demasiado profunda. Gritar. Lo único que pasaba por su cabeza era gritar, saltar quizás, tirarse a la arena de la playa, revolcarse, hundirse en la arena mojada de la orilla y sentir que la vida, aunque fuera por el frío, le permitía volver a tener sentimientos que no fueran de dolor. Sentir, en el grito, en el lloro, en el frío, en el agua, que la vida era algo más que sufrimiento, distancia, añoranza y pérdidas. Creerse, aunque fuera mentira, que la vida realmente valía la pena. Había pensado tantas veces en huir que tuvo la sensación de haberse marchado muy lejos. “Estoy muy lejos ya de vosotros. No intentéis alcanzarme, jamás lo conseguiréis. Volveré, no sé cuándo, pero lo haré. Cuando pueda volver a ver el azul del cielo, me tendréis a vuestro lado contemplándolo.” Sería la nota de despedida perfecta. Aún estaba allí, perdida en una ciudad que conocía perfectamente. No hay que huir, ni gritar, ni llorar, ni revolcarse con ropa de calle por la arena mojada de la orilla del mar, del mar de una playa de tu ciudad. Pero sí hay que vivir, y no mirar a otro sitio que no fuera al frente. Ella no sabía hacerlo. Y por entonces tampoco lo pretendía. Su vida se había acelerado.


 

 

 

 

 

jueves, 22 de octubre de 2009

today

No quiero grandes hazañas, no necesito un título ni una calle en mi honor, no necesito apostar a ganar con nadie, no me hace falta ser la mejor, no me gusta que me digan que hay algo imposible y que desista...


Y sí, sí que quiero ver feliz a las personas que me importan, sí que quiero que se acuerden de mi cumple, sí que me hace falta un mensaje de amistad, si espero que el mundo sea un poquito mejor cada día, sí que quiero sentirme útil y aprender de la gente que me rodea, sí que quiero dar todo lo que tengo...